Enviar remesas con criptomonedas implica dos cambios de moneda en lugar de uno: dólares a un criptoactivo en Estados Unidos y, en México, ese criptoactivo a pesos. En medio viaja una transferencia por una red pública que no se puede revertir. Ningún banco del país puede ofrecerte esa operación, así que el recorrido depende de plataformas sujetas a la ley antilavado, no a la regulación bancaria. Aquí explicamos qué cambia frente a un envío tradicional y qué costos conviene comparar.
El recorrido del dinero, tramo por tramo
En una remesa tradicional, quien envía paga en dólares a una empresa de envíos o a su banco, y quien recibe cobra pesos en una cuenta o en ventanilla. El tipo de cambio y la comisión los fija ese proveedor, y la operación se ve como una sola.
Con criptomonedas el envío se divide en tres tramos:
- Compra en Estados Unidos. Quien envía cambia dólares por un criptoactivo, con frecuencia una stablecoin ligada al dólar, en una plataforma.
- Transferencia por la red. Las monedas pasan de la cuenta de quien envía a una dirección de quien recibe, en la red que ambos eligieron.
- Venta en México. Quien recibe vende el criptoactivo por pesos en otra plataforma (o en la misma) y retira el dinero a su cuenta bancaria.
Cada tramo tiene su propio precio. Lo que importa al final es cuántos pesos llegan a la cuenta de destino por cada dólar que salió del bolsillo de quien envía, no la comisión que anuncia una sola de las plataformas.
| Tramo | Qué se cobra | Dónde se ve |
|---|---|---|
| Compra en dólares | Comisión y diferencia entre precio de compra y de venta | Cotización de la plataforma al confirmar |
| Envío por la red | Comisión de red y, a veces, una tarifa de retiro | Pantalla de retiro antes de firmar |
| Venta en pesos | Comisión y diferencia de precio frente al tipo de cambio del día | Cotización en pesos al vender |
| Retiro a la cuenta | Tarifa de retiro, si la plataforma la cobra | Condiciones de la plataforma |
Para comparar el resultado con un envío tradicional, toma como referencia el tipo de cambio del día. Cómo se calcula el que publica el Banco de México lo explicamos en qué es el tipo de cambio FIX.
Qué dice la ley mexicana
El artículo 30 de la Ley Fintech define el activo virtual como una representación de valor registrada electrónicamente, usada como medio de pago y que solo se transfiere por medios electrónicos. La misma ley dice que las instituciones de tecnología financiera solo pueden operar con los activos virtuales que determine el Banco de México y con su autorización previa. La Circular 4/2019 de Banxico limita ese uso a operaciones internas; no autoriza ofrecer compraventa o custodia al público. Por eso el envío no pasa por tu banco, como explicamos en regulación de criptomonedas en México.
Las plataformas que sí lo ofrecen están en la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita. Su artículo 17, fracción XVI, considera actividad vulnerable el intercambio habitual y profesional de activos virtuales por plataformas que no son entidades financieras, incluidas las operaciones con ciudadanos mexicanos desde otra jurisdicción. Desde la reforma del 16 de julio de 2025, deben presentar un aviso a Hacienda cuando una operación de un cliente llegue a 210 veces el valor diario de la UMA, o cuando la comisión cobrada llegue a cuatro veces ese valor. Por eso la plataforma te pedirá identificarte; el detalle está en ley antilavado y criptomonedas.
Una aclaración sobre las stablecoins: el mismo artículo 30 excluye de la definición de activo virtual cualquier activo denominado en divisas. Una moneda estable ligada al dólar es un derecho frente a su emisor, no una cuenta en dólares; lo desarrollamos en stablecoins en dólares en México.
El impuesto de 1% en Estados Unidos
Desde el 1 de enero de 2026, Estados Unidos cobra un impuesto de 1% sobre ciertas remesas enviadas al extranjero. Según el Servicio de Impuestos Internos (IRS), aplica cuando quien envía entrega al proveedor de remesas efectivo, una orden de pago (money order), un cheque de caja u otro instrumento físico similar. La sección 4475 del código fiscal estadounidense excluye los envíos fondeados desde una cuenta en una institución financiera o con una tarjeta de débito o crédito emitida en Estados Unidos.
La regla se define por cómo se paga, no por la tecnología que se usa después. Si piensas comprar criptomonedas con efectivo para enviarlas, pregunta al proveedor si cobra ese impuesto antes de comparar costos.
Lo que pierdes frente a un envío tradicional
- No hay seguro de depósitos. El saldo en una plataforma de criptomonedas no es un depósito bancario y no lo cubre el IPAB; lo explicamos en ¿el IPAB protege tus criptomonedas?.
- Un error no se corrige con una llamada. Una transferencia confirmada en una red pública no tiene una contraparte que pueda devolverla. Si la dirección o la red no coinciden con las que indica la plataforma de destino, el dinero puede quedar fuera de alcance.
- El precio puede moverse entre tramos. Una stablecoin ligada al dólar busca mantener su precio en dólares, pero el tipo de cambio peso-dólar sigue cambiando entre la compra y la venta, y con otros criptoactivos la variación puede ser mayor.
- Quien recibe necesita su propia cuenta en una plataforma, con identificación y acceso a la venta en pesos.
Los impuestos del lado mexicano
Vender criptomonedas puede generar una ganancia o una pérdida para efectos del ISR, según el precio al que se adquirieron y al que se venden. Qué registros conviene guardar lo explicamos en impuestos de criptomonedas en México. Si la diferencia te parece pequeña, conserva igual los comprobantes de cada tramo: fecha, cantidad, precio en pesos y comisiones.
Antes de elegir la vía
Haz la cuenta completa con un ejemplo de tu propio envío: dólares que salen, comisiones de cada tramo y pesos que llegan a la cuenta. Haz lo mismo con el proveedor de remesas que usas hoy, con el mismo monto y el mismo día. Para ver cómo se mueven los envíos que llegan al país, puedes revisar nuestro resumen de remesas de agosto de 2026.
Este artículo describe un mecanismo; no recomienda ninguna plataforma ni criptoactivo.





