En un divorcio en México, las criptomonedas se reparten según el régimen del matrimonio, igual que una cuenta bancaria o un auto. Si te casaste por sociedad conyugal, lo que se compró durante el matrimonio y entró a la sociedad se divide al disolverla; si fue por separación de bienes, cada quien conserva lo suyo. La dificultad está en otra parte: demostrar que existen, cuántas son y cuánto valen el día del reparto.

Qué son las criptomonedas para la ley mexicana

La ley no tiene un capítulo sobre criptomonedas y divorcio. Lo que sí hay es una definición: la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, en su artículo 30, llama activo virtual a la representación de valor registrada electrónicamente, que el público usa como medio de pago y que solo se transfiere por medios electrónicos. Aclara que no son activos virtuales el peso, las divisas ni los activos denominados en ellos.

Esa definición importa porque deja claro que se trata de valor con dueño. En un divorcio, entran en la misma conversación que los demás bienes de la pareja. Las reglas que las reparten son las del código civil que aplique a tu matrimonio; en este texto citamos el Código Civil Federal como referencia, y conviene revisar el código civil de tu estado con un abogado familiar.

Sociedad conyugal o separación de bienes

El artículo 178 del Código Civil Federal establece que el matrimonio se celebra bajo uno de dos regímenes:

Régimen Qué pasa con las criptomonedas
Sociedad conyugal Se rige por las capitulaciones matrimoniales, que pueden incluir bienes presentes y futuros (arts. 183 y 184). Al disolverse, se hace un inventario, se pagan las deudas comunes, cada cónyuge recupera lo que aportó y el sobrante se divide en la forma convenida (arts. 203 y 204).
Separación de bienes Cada cónyuge conserva la propiedad y administración de lo suyo, con sus frutos (art. 212). Los sueldos y ganancias por trabajo, profesión o comercio también son propios (art. 213).
Separación parcial Lo que no quedó incluido en las capitulaciones de separación forma parte de la sociedad conyugal (art. 208).

Las capitulaciones pueden comprender los bienes que los esposos adquieran después de firmarlas (art. 180). Por eso lo primero que hay que leer es ese documento: dice si la sociedad abarca todo o solo una parte, y quién administra.

El artículo 287 ordena que, una vez que el divorcio queda firme, se dividan los bienes comunes. Y el artículo 206 remite al Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares para la forma del inventario y la partición.

El problema de la prueba

Una casa aparece en el Registro Público; una cuenta de ahorro, en un estado de cuenta. Las criptomonedas pueden estar en una plataforma de intercambio o en una billetera que solo controla quien tiene la clave. Para reclamarlas hay que mostrar que existen.

Dos rastros suelen ayudar:

  • El dinero en pesos que entró o salió. Comprar o vender en una plataforma casi siempre deja una transferencia bancaria. La Ley de Instituciones de Crédito, en su artículo 142, protege esa información con el secreto bancario, pero obliga a los bancos a entregarla cuando la pide una autoridad judicial en un juicio en el que el titular es parte, directamente o a través de la CNBV.
  • Los registros de la plataforma. La Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita considera actividad vulnerable el intercambio de activos virtuales por plataformas que no son entidades financieras, incluidas las que operan con mexicanos desde otro país (art. 17, fracción XVI). Quienes la realizan deben identificar a sus clientes y conservar esa información y la de sus operaciones al menos diez años (art. 18).

Esa obligación de conservar no significa que la plataforma vaya a entregarle los datos a tu expareja. Hace más probable que la información exista si un juez la requiere. Con una plataforma sin presencia en México o una billetera propia, rastrear el saldo es mucho más difícil.

El valor cambia mientras dura el juicio

El precio de una criptomoneda puede subir o bajar mucho entre la demanda y la sentencia. Si hay convenio, conviene fijar por escrito si se reparten unidades de cada criptomoneda o su equivalente en pesos, y con qué fecha y fuente de precio se calcula. Repartir unidades evita discutir el precio, pero obliga a transferirlas; repartir pesos obliga a acordar una cotización.

Vender para repartir puede tener efectos fiscales: la ganancia en la venta de criptomonedas se declara, como explicamos en impuestos de criptomonedas en México. Ese costo también entra en la negociación.

Qué preparar si vas a divorciarte

  • Copia de las capitulaciones matrimoniales y del acta de matrimonio con el régimen.
  • Estados de cuenta con transferencias a plataformas de intercambio.
  • Correos de confirmación, reportes de operaciones o constancias que hayas recibido de esas plataformas.
  • Fechas de compra: ayudan a separar lo que se adquirió antes y durante el matrimonio.
  • Un inventario con cada activo, cantidad y lugar donde está.

No publiques direcciones, claves ni capturas completas en redes o chats. Si tu interés es planear qué pasa con tus criptomonedas al morir, el tema tiene reglas distintas; está en herencia de criptomonedas en México. El marco general está en regulación de criptomonedas en México.