Visa anunció el 29 de abril que su infraestructura de liquidación con stablecoins admite nueve redes, tras añadir Arc, Base, Canton, Polygon y Tempo. Se suman a Avalanche, Ethereum, Solana y Stellar. La compañía también informó un ritmo anualizado de liquidación de 7.000 millones de dólares, con un crecimiento trimestral de 50% en esa medida.
La cifra necesita una lectura precisa. Un ritmo anualizado proyecta a doce meses una actividad observada durante un intervalo más corto. No es el volumen efectivamente procesado durante un año completo y tampoco representa ingresos de Visa.
Qué se amplía con las nuevas redes
La liquidación es la etapa en que se resuelven obligaciones entre participantes del sistema de pagos. Añadir redes ofrece más alternativas de infraestructura para las entidades que utilizan esa función. No significa que cada tarjeta Visa pase a operar directamente sobre nueve cadenas ni que el consumidor tenga que escoger una al pagar.
Para una institución, la compatibilidad puede reducir una restricción técnica: utilizar activos y operaciones en una red que ya forma parte de su infraestructura. Aun así, quedan decisiones sobre controles, liquidez, custodia y conciliación. Una lista más larga de cadenas no elimina la necesidad de integrar esos componentes.
Un ejemplo para leer el ritmo anualizado
Si una actividad mantuviera exactamente el mismo nivel durante doce meses, la anualización serviría para describir su escala. La condición es crucial: ese nivel puede crecer, caer o concentrarse en operaciones puntuales. Por eso la cifra debe acompañarse del nombre de la medida y del período al que se refiere el anuncio.
También hay que mantener separados volumen y facturación. El dinero que pasa por un sistema puede ser muchas veces mayor que los ingresos que obtiene quien lo opera. Usar el volumen liquidado como si fuera una venta de la empresa produciría una comparación sin sentido.
El 50% de crecimiento informado por Visa corresponde a la evolución de esa medida en su comunicación. No permite deducir que toda la actividad mundial con stablecoins creció al mismo ritmo ni que el número de usuarios aumentó en igual proporción.
Para seguir la adopción, resulta más útil observar una serie consistente de períodos y definiciones. También importa conocer cuántos participantes utilizan el servicio y para qué trayectos. Esos datos responden preguntas diferentes de la cantidad de redes admitidas.
El anuncio aporta dos señales concretas: más opciones técnicas y una escala reportada mayor. La tarea del lector es conservar las unidades de cada una antes de compararlas con otras cifras del mercado.
Más contexto de infraestructura en Circle y los pagos gestionados con USDC.





